Enamorarse. Enamorarme.

Enamorarse


Es curioso como tiendo a responsabilizar a "la vida" como ente en sí de las cosas que me pasan. Es curioso como me cuesta responsabilizarme de las oportunidades perdidas. ¿Cómo hacerlo, si es mucho más fácil culpar la falta de oportunidades?

Es curioso como las cosas van y vienen, las personas aparecen en tu vida sin avisar, y luego, cogen y se marchan sin más, como un invitado maleducado. Es curioso como tiendo a decir "es curioso".

Enamorarse. Puede ser una tarea gargantuesca, titánica, épica y colosal. O también algo prosaico, mundano, común y si se me permite, vulgar. La gente se enamora sin ton ni son. Sin pensarlo. ¡Sin permiso! Con lo bien parecido que resultaría acercarse a una fémina en concreto: "Disculpe, señorita, estaba preguntándome si usted permitiría que yo me enamorase y me he decidido a pedirle su consentimiento. ¿Lo tengo?". Así, las buenas damas responderían "Puede usted enamorarse de mí con toda libertad, más le aviso que soy pécora de poco fiar, y no tengo pensado corresponderle sino aceptar todas sus atenciones y disfrutar de su galantería mientras me la sirva sin darle nada a cambio.". Entiendo que con buenos modales se haría más sencillo el proceso.

Pero no, eso le quitaría el romanticismo al asunto. El riesgo. El juego. El dolor. Odio el juego. Desde mi punto de vista, lo bonito es combinar lo espontáneo y lo deliberado. Porque enamorarse sin querer es, por lo habitual, poco conveniente y completamente inoportuno. Enamorarse de forma calculada y planificada es, con seguridad, un pecado de los que no caducan. Para enamorarse en condiciones, se requiere un factor aleatorio, una chispa que surja y prenda la química serendipiosa o serendípica (por qué escatimar derivaciones si la palabra no existe en español).



Enamorarme


Hace unas semanas tropecé, buscando por cierto un poema de Gabriela Mistral, en un curioso blog llamado "Esta boca es mía". En él Mariet publica "besos", entre ellos uno que me sorprendió terriblemente. No sé si se puede decir terrible para algo bueno. Pero el caso es que me sorprendió mucho. Y para bien. En dicho post, Mariet declara abiertamente querer enamorarse, con la expresiva expresión* de "Quiero irme de narices en la vida de alguien".

* Yo [corazón] redundancias.

Pues qué decir. Que me apunto. Sin duda. Yo también quiero irme de narices en la vida de alguien. ¿Y saben, queridos lectores, qué es lo mejor? Que Mariet no pide que alguien aparezca en su vida, sino todo lo contrario. No pide. ¡Ofrece!

Yo también quiero irme de narices en la vida de alguien. Y sin pedir permiso. Quiero arrancar suspiros, y pensar en una persona todas las noches antes de dormirme porque no puedo pensar en otra cosa. Quiero dejar de culpar a la vida porque no me da oportunidades, para lo cual el camino más fácil es que me las de :)

En Big Fish (película), se decía del protagonista Edward Bloom que llegaba al pueblo de Espectro en dos ocasiones: En la primera, era demasiado pronto. En la segunda, demasiado tarde. A veces tengo la impresión de que determinadas personas que han tropezado conmigo lo han hecho demasiado pronto o tarde. A veces por ellas. A veces por mí. Oh, dramático azar. No se trata sólo de las personas, también del momento.

Así que, queridos Reyes Magos. Este año he sido terriblemente bueno. Me he esforzado por ser mejor persona. Esto es, no una persona más buena, sino por ser una persona de mayor calidad. Por ser más yo. Y por trabajar esos defectos que yo me encuentro. Así que me lo merezco. Estas navidades, me pido un enamoramiento. De los buenos, de los que valen, de los correspondidos (aunque eso no hay que descubrirlo al principio, no perdamos la magia, Sus Mágicas Majestades).

Como no puede ser de otra manera, de este viaje me despido con un beso.

Un beso!
Adán.

Adán. El Poder de un Nombre


Rose: I know your true name Baba Yaga. Do you wish me to shout it now, so that all of the animals of the forest, all the birds of the air, every passing nixie and boggart will know it too? Your name will be as common as crab-grass. Would you like that Baba Yaga?
Baba Yaga: You're lying. You do not know my name.
Rose: Perhaps. Do you wish to find out how loudly I can shout?
The Books of Magic


Adán


Adán. Más de una persona me ha preguntado por su significado. Y no les he dado respuesta. Puedo decir que no lo he "copiado" de películas, series o libros, sino que alude a su origen bíblico. ¿Por qué Adán? Bueno, es mi secreto. Cada uno puede hacer sus cábalas y especular al respecto. Pero al menos por el momento, prefiero guardármelo para mí. De alguna forma, por ridículo que parezca, siento como si tuviera más valor si sólo yo lo entiendo. ¿Los nombres son para nosotros o para los demás? En principio, cabe pensar que no necesito un nombre sino para relacionarme con los demás porque yo no necesito identificarme o distinguirme a mí mismo, mientras que ellos sí lo necesitan para diferenciarme a mí del resto de individuos.

Pero no podemos evitar dar valor al nombre que llevamos. Porque, si bien no es estrictamente necesario auto-identificarnos entre la masa, sí que tenemos una necesidad psicológica de hacerlo. Reafirmación de la identidad. Yo soy Antón. Yo soy Adán. Recuerda al cuento sobre aquél hombre que, preocupado por perderse a sí mismo, se ató una pulsera de hilo al tobillo para reconocerse entre los demás.

El Poder de un Nombre


La cita que he copiado al principio del artículo es de "Los Libros de la Magia", serie de comics de DC en la que trabajó Neil Gaiman (The Sandman, Stardust, ...). El caso es que este peculiar autor acostumbra a tomar elementos de diversas mitologías de forma entretejida con su fantasía. Para saber más de lo que hablo, recomiendo la lectura de este artículo sobre Muerte o el primer párrafo de este otro sobre los Dioses en la Covacha.

En resumen, digamos que la mayor parte de las fuerzas, benignas y malignas, humanas y divinas, y lo que no es ni humano ni divino, interactúan en base a un poder simbólico. Y esta constante se repite en la mayor parte de la obra de Neil Gaiman, así como en diversas mitologías, o en la obra de Tolkien. Dioses atrapados por la obligación de cumplir su palabra. Engaños que no proceden de la mentira sino de la forma de decir la verdad, mucho más poderosa, mucho más peligrosa. Como decía El Primero, "Siempre que he querido hacer daño lo he hecho diciendo la verdad" (parafraseando). Enfrentamientos entre el bien y el mal que no se resuelven con violencia sino con símbolos ("¡No puedes pasar!"). Y uno de estos elementos es el poder de los nombres.

En la historia, Rose salvaba a Timothy Hunter de la malvada bruja Baba Yaga amenazando a ésta de esta curiosa manera. Su nombre. La intimidaba diciendo que conocía su verdadero nombre. ¡Qué amenaza! Más adelante, Tim aprende de ello y cuando le piden su nombre da uno falso: "Jack, Jack Bone". No se explica en la obra en qué consiste el peligro al que se expone uno cuando conocen su nombre. Ésto es típico en la obra de Gaiman: hay muchas cosas que se sabe que deben temerse pero el lector no sabe por qué. Al fin y al cabo, el temor a lo desconocido no deja de ser un recurso muy utilizado - y efectivo.


Pero me voy por las ramas. Por tanto, vuelvo de ellas para ir dando fin al post. Me acojo al mismo principio que Baba Yaga, y para que los animales, pájaros, nixies y boggarts no conozcan el poder del nombre de Adán matendré el velo de misterio.


Y de ahí la cita inicial. De vuelta al huevo.

Un saludo!
Adán.

Apéndice: Traducción de la cita


Adjunto traducción libre para comodidad del lector.

Rose: Conozco tu verdadero nombre Baba Yaga. Deseas que lo grite alto ahora, para que todos los animales del bosque, todos los pájaros del aire, todos los nixies y boggarts que pasen lo conozcan también? Tu nombre será tan común como los hierbajos. Te gustaría eso, Baba yaga?
Baba Yaga: Estás mintiendo. Tú no conoces mi nombre.
Rose: Quizá. Deseas descubrir cuán alto puedo gritar?
Los Libros de la Magia

xkcd-es

GPS barato

Hola!

Me he tomado una pausa con las cosas especialmente absurdas pero divertidas, y he pensado que no estaría mal poner algún post cortito (para variar), por aquéllo de no perder el ritmo y de que no todo sea CEAD en este blog.

Y como alguien (chikiguiño!) me dijo el otro día que había entrado en xkcd pero que no lo entendía... ¡me acordé de xkcd-es!

Me explico. En el último post, hablaba sobre el magnífico webcomic que es xkcd y su labor para inspirar BMP Art. Pues resulta que hace ya tiempo conocí por casualidad xkcd-es, un sitio web donde su creador se dedicaba a traducir comics de xkcd al Español y colgarlas. Siempre y cuando, como se afirma en la web, cumplan las condiciones de ser traducibles, no perder la gracia en el proceso, y ser entendidas por el autor.


MacGyver se pone vago

Nótese hablo "del autor" en masculino porque al no dar señas de identidad desconozco su sexo, ubicación, medio de contacto, etc. Y esto viene al caso porque parece que la web está muy desactualizada, y pretendía enviar un e-mail para felicitar por el trabajo y preguntar por su posible reinicio. C'est la vie!

Pureza

De modo que nada, os dejo con la dirección http://es.xkcd-com y con una selección de imágenes, si el inglés es un problema para disfrutar de xkcd pues ya no tenéis excusa para echar un ojo a algunas traducciones... :)

Un saludo!
Adán.

Unas cuantas más de xkcd-es


Verdaderos programadores


Impostor


Scrabble



Useless

Y de regalo...

El caso es que faltan por traducir muchas tiras, entre ellas, mi comic favorito. ¡Pienso comprarme la camiseta!

Post-Datas

PD: Si queréis ver el gag final que Randall Munroe añade en el tooltip de cada comic, (en xkcd-es también están), lo dejo ya para que el interesado pueda hacerlo en el sitio original.
PPD:Acabo de darme cuenta de que algunas imágenes son más anchas de la cuenta... Me da la vara arreglarlo, así que os ofrezco una solución que espero satisfaga a ambas partes: Botón derecho -> Ver imagen. :)

CEAD#03: BMP Art - Reafirmación

BMP Art


¿Qué es BMP Art? En un castillo de Transilvania, durante una intensa tormenta eléctrica, en el amparo de la noche el Doctor Frankenstein dio vida a su criatura. Yo, sin embargo, lo hice en la Facultad de Ciencias, un día relativamente soleado de verano que habíamos quedado para estudiar. Si bien no sabía que aquella viñeta intencionalmente cutre sería el prototipo de algo más cuidado como es la serie de comics a los que titulo colectivamente BMP Art. Son artísticos. Están dibujados enteramente con Paint (aunque los transforme a JPG su extensión original siempre es BMP). Son especialmente absurdos. Y son divertidos.

La inspiración, no obstante, debo agradecérsela (al igual que a aquella pelirroja que estudiaba física cuántica), a Randall Munroe, creador del webcomic xkcd. XKCD tiene humor, pero también tiene reflexiones muy humanas, chispas de ironía científica (matemáticas, física...), y en ocasiones, muchísima ternura e inocencia en sus personajes.

Siguiendo igualmente el estilo de personajes "monigote" (stick figures) dada mi incapacidad para el dibujo, he tratado de imbuir ese mismo espíritu a BMP Art, dotando a mis personajes de un poco de mi personalidad en algunas ocasiones.

Cosa Especialmente Absurda pero Divertida número 3


He decidido incluir la última tira de BMP Art (hasta la fecha, nadie entristezca... ni se alegre) en mi lista de Cosas Especialmente Absurdas y Divertidas. ¿Por qué? Por varios motivos.

En primer lugar, porque BMP Art es, como ya he dicho, en sí especialmente absurdo, es especialmente divertido, y es cosa. Con ellos doy rienda suelta a mi vena humorístico-creativa y, para mi sorpresa, muchas personas me han confesado que les gustan (en ocasiones mucho mucho).

En segundo lugar, porque el BMP Art de hoy es... ¡especialmente absurdo (y divertido)!

BMP Art: Reafirmación de Identidad





Para los no familiarizados con mi persona en la vida real, sepan que "¡Yo soy Antón!" es una frase que he acuñado de forma relativamente reciente y gusto de usar de forma reiterada pero inesperada. La esencia de la frase es puramente absurda, la constatación de que yo soy yo y el descubrimiento de la propia identidad como si de algo sorprendente se tratara. Por ello me gusta utilizarla intruduciéndola en conversaciones especialmente enrevesadas, a menudo como colofón final.

Por otro lado, existe un componente filosófico en la frase. La reafirmación de la identidad. Decirse a uno mismo "Yo soy yo" es un ejercicio de autoestima muy interesante si se hace con plena consciencia. De hecho, invito al lector interesado en mejorar su calidad de vida a que practique este hábito. El tonillo patentado (guiño) siempre viene bien, pero lo importante es mantener en mente todo lo que implica ser uno mismo.

La mejor respuesta


Sin duda, la mejor respuesta que yo haya recibido nunca a esta afirmación se la debo a Superlayo, el de La Covacha, quien me espetó "¡Sí que lo eres!" (con tonillo patentado incluido). También se unió a la frase empleando "Él es Antón" en ocasiones apropiadas en incluso me confesó recientemente que apunto estuvo de dedicarle a su madre un incoherente "¡Yo soy Antón!".

Y, por último...


...los que aún no lo hayáis hecho, hacedlo. Lo estáis deseando. No importa si hay gente cerca o estáis solos, ¡hacedlo sin más! Poneos firmes, alzad la cabeza y afirmad... "¡Yo soy....



Un saludo!
Adán.

CEAD#02: La poética cólera del Conde Negro


"¿Poetastros? Pues estoy ya cansado.
Harto de rimas pobres de villanos
que ensucian tu nombre con torpes manos.
Sepan que ahora el Conde se ha enfadado.

¿Queréis rimar? ¡Aprended del maestro!
¡Tristes! ¡Ridículas son vuestras mofas!
Yo os entrego al padre de las estrofas:
Un soneto. Tomádlo, todo vuestro.

¿Quién osará batirse en duelo? ¡Tonto!
Quien su propia vida tan poco quiera
mandoble o pistola elija pronto:

Su último favor si elegir quisiera,
poco quedará si en colera monto.
Sara es mía. Quien no lo sepa, muera."


Cosa especialmente absurda y divertida número 2:


Escribir un soneto de amor en el tuenti.

Todo por culpa de Pili que empezó a rimar, y a uno le pican y no se resiste, pero si además el resto de gañanes MarChosos de Jóvenes 5 entran al trapo... pues pasa lo que pasa. Y ahí lo tenéis.

Como documento de fe aporto foto probatoria con captura de pantalla del tuenti.





Para los que no sepan de qué va el tema, todo alude a un intenso e inesperado amorío entre el Conde Negro, personaje que me tocó interpretar en un juego durante el último encuentro de jóvenes de MarCha en Valencia de Don Juan y una "doncella joven e inexperta", como ella misma se definió.

Continúo pues con mis veinte tareas, veinte cosas especialmente absurdas y divertidas.

Un saludo!
Adán.

20 Cosas Especialmente Absurdas pero Divertidas



¡¡Hola, Viajeros!!

Hoy cumplo 20 años.

¡20 años! ¿Alguien le ve sentido? Yo, desde luego, no. ¡¡Es un número enorme!! ¡¡¡Inconmensurable!!! Hay que ver, 20 años...

Del problema al que da solución la idea


Y la pregunta que surge ahora es, ¿qué voy a hacer yo con 20 años? Es una gran responsabilidad. No sé si soy el adecuado para esta tarea. Seguramente desperdicie en parte la oportunidad. En fin, todos estos pensamientos le asaltan a un ser como yo cuando se encuentra en una situación como ésta.

De cómo la idea llegó hasta a mí


Afortunadamente, en ocasiones surgen personas que, casi sin darse cuenta, nos regalan una "perla de sabiduría" tremendamente valiosa, como si no fueran conscientes de cuán precioso es el don del que acaban de desprenderse. Si bien la sabiduría tiene esa virtud, que al compartirse no se divide, sino que se multiplica.

En este caso, la persona autora de dicha idea magnífica no fue otra sino Sara Manzanas (ver foto). Sara es una chica de Valladolid que conocí ya el año pasado en MarCha, en concreto en Jóvenes 3, pero con la que apenas había hablado hasta este fin de semana en Valencia de Don Juan, en Jóvenes 5. Y dado que, entre otras cosas, me ha obsequiado con esta idea que os comentaba, en cierta forma le dedico el post y me veo obligado a, como homenaje, incluir la foto.

De la idea en sí


Y bien, ¿cuál fue la idea? Pues podéis verlo en la imagen. Para celebrar mis 20 años de edad, debo hacer "20 Cosas Especialmente Absurdas pero Divertidas". De eso se trata. ¿A alguien más le parece una genialidad? Bravo, Sara, ¡yo te aplaudo!


De la idea en cuanto a su proyección futura


¿Que cómo lo pienso hacer? Bueno, hoy no tengo tiempo para hacer 20 Cosas Especialmente Absurdas pero Divertidas. De hecho, no creo que viva ningún día particularmente indicado para acometer tal hazaña. Así que me he planteado cumplir con los deberes impuestos, pero tomándome la libertad de hacerlo a lo largo de los próximos días.

Dada mi poca fiabilidad en cuanto a horarios, calendarios, y otras estructuras rígidas, no fijaré un ritmo constante (como una cosa especialmente absurda pero divertida por día, por ejemplo). Trataré de mantener esa media, pero quizá haya días en que no pueda hacer nada o días en los que haga más de una cosa. En su mayor parte seguramente no sean cosas grandes, sino sencillas, pero trataré de que mantengan un espíritu... ¡fresco!

Del futuro de Los Viajes de Adán


La Cosa Especialmente Absurda pero Divertida número 1 ya ha sido publicada en el blog, y es justo la entrada anterior a ésta.

¿Es absurdo pero especialmente divertido publicar la introducción después de la primera cosa absurda pero especialmente divertida? Absurdo, puede, aunque no lo necesario. Divertido, no demasiado en este caso. Con lo cual, en sí la descripción dada no justifica suficientemente el hecho descrito. Continuemos.

En esta entrada, se da final a la primera parte, abierta hace 7 meses, del último artículo FiCiFi. Digo último en términos relativos, ya que no he dado por definitivamente muerta mi vena ficifista, si bien ahora mismo no contemplo nuevos artículos a corto-medio-largo plazo.

Lo absurdo en sí es, por un lado, completar la entrada una vez comenzada con aquella primera parte. Por otro, reabrir el blog, si bien es una opción que venía contemplando durante un tiempo para darle una orientación más psicológico-instrospectiva. Finalmente, en sí acometer la tarea de realizar las 20 cosas especialmente absurdas pero divertidas es, también y sin duda, especialmente absurdo en sí pero divertido asimismo. Y a pesar de la recursividad implícita en esta última afirmación, podéis comprobar en el citado post que el contador se sitúa en 1.

Por tanto, no esperéis ver lo de antes por aquí. Quizá un estilo similar, pero contenidos completamente distintos. Una ventana al mundo desde mí. Una ventana a mí desde el mundo.



Hoy he recibido 102 felicitaciones(¡102!). Muchas gracias a todos por hacerme sentir muy especial en mi día, lo digo desde ese rinconcito de por dentro que vosotros ya sabéis.

Ya se termina mi cumpleaños. Tengo, como me dijo Ana, 364 días por delante para disfrutar los 20. Es una gran responsabilidad...

Un saludo!
Adán.

CEAD#01: ¡Salta, gira, rebota y vuela! (Parte 2: Nudesenlace)

El por qué


"¿De qué va ésto? Después de cerca de un año de anunciar el regreso de tu blog, creando falsas esperanzas en nosotros, oh lectores, y dar una primera parte de un artículo FiCiFi con deberes incluidos del que nunca llegó la segunda, ¿finalmente llega?"

Mmmmm...... sí, pero no exactamente. Si os fijáis en el título de este post, viene introducido por el código "CEAD#01". ¿Qué significa? Pues os remito a este post (en breve disponible).

Si bien he dejado la fecha del borrador original, conste aquí por escrito que en realidad hoy es 25 de Noviembre, un día especial.

¿FiCiFi?


De ahí el "Sí pero no". Como ya comenté en Los Viajes de Adán Reborn, no sabía qué sentido tomaría mi blog. Lo que tampoco sabía es que no tomaría ninguno, que quedaría cerrado, pero en fin, cosas de la vida. Así que como llevo unos días pensando en reabrirlo y reorientarlo, no podía hacer tal cosa sin daros la segunda parte. ¿Habrá más posts FiCiFi? Quién sabe, mis queridos viajeros, quién sabe. En cierto modo, no lo creo. Es, probablemente, una "etapa" de mi vida que quedó atrás. Me llevaba demasiado tiempo escribir y editar cada artículo...



¡Salta, gira, rebota y vuela!


A lo que íbamos. Teníamos como deberes averiguar si las piruetas de Cloud, Ender y Bender tenían fundamento físico o no. Y habíamos comentado fundamentos físicos relacionados con las Leyes de Newton. Está bien, ¡YO los había comentado!. Pues vamos a las soluciones:



Cloud salta






Si bien el modo en que se describe el movimiento no es realista (asumiendo posibles los heroicos saltos de los personajes), hay algunos detalles estrictamente ciertos. Es cierto que al saltar, existe un instante en que nos quedamos quietos, justo entre que dejamos de subir y empezamos a caer. Claro que, como instante, no tiene duración en el tiempo... desde luego no varios segundos, pero ahí está. Y también es cierto que estando dos cuerpos inmóviles en el aire, durante los momentos previos a su caída (que como digo serían momentos de duración infinitesimal), Tifa podría ejercer fuerza sobre Cloud para darle impulso, fuerza igual a la que ella sufriría en sentido opuesto.


Por tanto, para una fuerza suficientemente "fuerte", Cloud saldría disparado hacia arriba y Tifa hacia abajo. Problema: Que la gravedad acelera ambos cuerpos hacia el suelo, de forma que Cloud va perdiendo velocidad poco a poco para volver a caer (aunque en el vídeo entre impulsos y espadazos tarde 2 minutos para hacerlo), pero Tifa va ganándola a gran ritmo precipitándose contra el suelo. Y como me atrevería a decir que Tifa pesa mucho menos que Cloud y su temible espada, dada la conservación del momento lineal comentadad en la primera parte, en el momento del impulso Tifa saldría disparada hacia el suelo con mucha más velocidad que Cloud hacia el cielo. Resultado: "Ostia with a flower".



Bender gira



video


Cuando Bender viaja a través del espacio a gran velocidad hace uso de todo lo que aprendió de Física leyendo Los Viajes de Adán y soltando objetos de su convenientemente etiquetada bolsa de botín logra refrenarse. ¿Cómo? Pues a través de la conservación del momento lineal que ataca de nuevo. El sistema formado por el cuerpo de Bender y su botín posee una masa total y una velocidad. Si lanza una corona de su bolsa en el propio sentido de su viaje, la corona gana velocidad, con lo que para que el sistema permanezca con el mismo momento lineal, lo que no es velocidad debe perder velocidad (siempre en el sentido de la marcha). Si hubiera lanzado hacia atrás la corona, u otro ítem similarmente masificado, no hubiera conseguido sino acelerar su viaje interestelar.


Respecto al giro al lanzar lo que parece una bandeja, la cual suponemos de plata dado el origen botinesco del enser, hay que saber alguna cosilla sobre movimientos rotatorios, lo cual no viene al caso, pero baste con decir que resulta de igual forma. Sólo que al no aplicarse la fuerza en el centro de masas del objeto, se produce un momento de rotación. Simplificando: Coloca tu móvil sobre la mesa, tumbado. Coloca tu dedo perpendicular a un lateral, justo en el centro de dicho lado. Empuja. ¡El móvil se desplaza! Pero si colocas tu dedo en un extremo del lateral, el móvil gira cual rústica y ladrillesca peonza (y de ésto sabe un rato cierta persona, guiño).


Pues a Bender le ocurre igual, al lanzar la bandeja girando sobre sí mismo, se imprime un momento giratorio del que no es capaz de librarse dado el principio de inercia. No sino recurriendo al útil lanzamiento de botín que, reduce su velocidad en primer momento (al perder masa tiene un menor momento de inercia), y luego su giro (tendría que lanzar los objetos con un movimiento de giro opuesto al que lleva).



Ender rebota



En cualquier caso, ya era demasiado tarde para cambiar de curso. Miró hacia el frente, y ensayó diminutos movimientos de las piernas y los brazos para controlar la dirección de su vuelo. Se dio cuenta demasiado tarde de que había apuntado demasiado bien. No iba a aterrizar cerca de Alai, iba a chocar contra él.
-¡Cógete a mi mano! - gritó Alai.

Ender extendió la mano. Alai absorbió el impacto y ayudó a Ender a hacer un aterrizaje suave contra la pared.

- Muy bien - dijo Ender -. Deberíamos practicar este tipo de cosas.

[...]

Después, lentamente, uniformemente, maniobraron hasta que estuvieron uno frente al otro, como un águila de dos cuerpos, mano con mano, rodilla con rodilla.

[...]

Se dieron un empujón. Les propulsó a mayor velocidad de lo que esperaban. Ender chocó contra una pareja de chicos y fue a parar a una pared que no estaba prevista. Tardó un momento en reorientarse y encontrar la esquina donde había de hallarse con Alai. Alai se dirigía ya hacia allí. Ender trazó un curso que incluiría dos rebotes pero que evitaría las mayores aglomeraciones de chicos.

Cuando llegó a la esquina, Alai había pasado los brazos por dos asideros adyacentes y hacía como que dormitaba.

-Has ganado.


En este tercer caso, Ender parte de una situación en la que su cuerpo y el de Alai viajan juntos por la sala de batalla. Toman impulso el uno contra el otro para tomar rumbos diferentes. Si imaginamos que están unidos por las manos de forma que sus cuerpos forman una línea paralela a un hipotético eje Y, y están viajando a lo largo del eje X, tendremos que tras el impulso, mantendrán la misma velocidad en el eje X (Ley de la Inercia de Newton) mientras que uno tomará velocidad positiva y otro negativa en el eje Y, de forma que multiplicadas por sus respectivas masas sumen cero (Ley de Acción-Reacción, o conservación del momento lineal).


Sí, las acrobáticas maniobras de Ender tienen perfecto sentido, más aún dada la ingravidez existente la sala de batalla.



Todos vuelan


Y bien, ya hemos visto otro caso en el que la ciencia explica buena parte de la ficción, todos estos movientos e interacciones tienen una base de rigor científico. De hecho, los astronautas tienen que controlar este tipo de "trucos" para moverse por el espacio.


Me siento orgulloso por finalmente haber podido entregar la segunda parte del post. ¿Qué depara el futuro para Los Viajes de Adán? Tendréis que esperar para verlo.


Un saludo,
Adán.

¡Salta, gira, rebota y vuela! (Parte 1: Planteamiento)

¡Saludos, viajeros!

¿Listos para una nueva experiencia físico-didáctica? Espero que sí. El tema de hoy puede resultar de primeras un tanto abstracto, pero estoy seguro de que después del artículo no os lo parecerá tanto. Y, lo que es más, puede que comprendáis - si triunfo en mi propósito - ciertos aspectos de la física que pudieran parecer incomprensibles.


Referencias


Año 2006. Estoy tranquilamente en mi casa viendo la película "Final Fantasy VII: Advent Children" y me sorprendo por la siguiente escena: Cloud salta verticalmente, ganando mucha altitud, y en el aire se encuentra con Tifa, la cual le agarra de la mano y le da un impulso extra para que él siga subiendo. Decir que Tifa no está sujeta a nada, lo cual me plantea la siguiente cuestión: ¿Puede realmente darle ese impulso sin apoyarse en el suelo u otra superficie?

Año 2008. Estoy tranquilamente en mi casa leyendo el libro "El Juego de Ender" y me sorprendo por la siguiente escena: Ender viaja flotando en la sala de batalla (en condiciones de ingravidez) y hace uso de sus compañeros "congelados" (inmóviles) para corregir su trayectoria durante el vuelo. De nuevo la misma cuestión: ¿Puede realmente darse impulso utilizando cuerpos flotantes inmóviles que no están sujetos a ninguna pared?

Año 2008 de nuevo. Estoy tranquilamente en mi casa viendo Futurama, el capítulo en el que Bender vaga por el espacio y se convierte en un Dios (y de hecho luego conoce a Dios). Como va muy rápido, dice que debe soltar lastre y se dedica a lanzar objetos, con lo que pierde velocidad. ¿Es ésto posible? Luego lanza otro objeto girando cual si de frisby playero se tratara, y empieza a dar vueltas sobre sí mismo. ¿Es ésto correcto?

Año 1687. Para dar respuesta a mis tribulaciones, Sir Isaac Newton publica en su "Principia Naturalis Philosophiae Mathematica" la que conocemos como Tercera Ley de la Dinámica:

"A toda acción se opone una reacción igual y de sentido contrario."

Así pues, todas mis dudas quedan respondidas unos siglos antes de ser formuladas por uno de los principios más básicos de la Dinámica, el de Acción-Reacción. Si bien es un enunciado muy conocido por casi todo el mundo, repetido hasta la saciedad en innumerables paráfrasis y alegorías por autores más o menos ocurrentes y/o acertados según el caso, sólo los algo familiarizados con la Física comprenden realmente de qué trata. Pues bien, mi meta hoy es acercar este principio y su significado en casos tan cotidianos como los mostrados al pueblo llano.




Acción, Reacción y Conservación


En realidad, el fenónemo que estudiamos hoy está íntimamente relacionado con las otras dos leyes de la Dinámica enunciadas por Newton, a saber:

Ley de la Inercia: "En la ausencia de fuerzas exteriores, todo cuerpo continúa en su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme a menos que actúe sobre él una fuerza que le obligue a cambiar dicho estado."

Ley de la Fuerza: "La fuerza que actúa sobre un cuerpo es directamente proporcional al producto de su masa y su aceleración."

La ley de la Inercia nos dice que los cuerpos tienden a mantener un estado a lo largo del tiempo, lo cual ya nos guía hacia la idea de conservación de movimiento. La ley de la Fuerza nos puede dar una idea más aproximada de lo que estamos hablando utilizando un poquito de cálculo integral... (que nadie se asuste, por favor, ¡no huyáis! ¿¿¿pero a dónde vais todos???)

F = m · a => S(F·dt) = S(m·a·dt) = m·S(a·dt) = m·v = p => F = dp/dt

Esta magnitud p, llamada momento lineal, representa la cantidad de movimiento de un cuerpo o sistema. La ecuación obtenida se interpreta: "La fuerza es la variación del momento lineal respecto del tiempo." Lo cual significa que la magnitud que llamamos fuerza mide en qué modo varía la cantidad de movimiento de los cuerpos y nos lleva a un interesante interrogante... ¿y si no hay fuerza? Cuando no se ejerce fuerza alguna (o la fuerza resultante de la interacción de varias fuerzas es nula), la cantidad de movimiento no varía. Así, vemos como esta segunda fuerza también nos acerca de alguna forma a la idea de conservación.

¿Y la tercera ley, la de acción-reacción? Pues bien. Teniendo un sistema en el que no se ejercen fuerzas externas (F=0), si uno ejerciera una fuerza sobre el otro debe cumplirse que el momento lineal del sistema no varíe. Así, el otro cuerpo ejercerá una fuerza de reacción, de misma dirección y magnitud pero sentido opuesto. Esta reacción tiende a contrarrestar la acción, de forma que el resultado total sea que la cantidad de movimiento del sistema no varíe. A toda acción le corresponde su reacción.

Duda razonable: Si tengo un sistema formado por dos cuerpos, por ejemplo dos planetas en el espacio, que están quietos. La cantidad de movimiento sería cero. Vale que si uno atrae al otro, la reacción es que el otro atrae al uno. Pero si por estas fuerzas de gravedad empiezan a acercarse, la cantidad de movimiento ha cambiado, ¡porque ahora se mueven y antes no!

Respuesta más razonable aún: La cuestión es que en las formulejas de las ecuaciones antes mostradas, no he escrito todos los signos. La fuerza, la aceleración, la velocidad y por tanto también el momento lineal, son magnitudes vectoriales: ¡Tienen signo! Si tus dos planetas se mueven acercándose, es que se mueven en sentidos opuestos. Así la suma de cantidad de movimiento de cada planeta es, considerando signos, un total de 0. Si hiciéramos números, comprobaríamos que además el que más pesa se moverá más lento, ya que p=m·v, y como la fuerza de gravedad que ejerce un planeta sobre el otro tiene el mismo módulo que la que sufre (F=G·m1·m2/r^2), la cantidad de movimento de ambos planetas es la misma, pero con signos opuestos (p1 = -p2).
Las formulitas son complementarias a la explicación, si os pierden ignoradlas y quedáos con el texto. Me interesa que se entienda la idea de que la cantidad de movimiento se conserva a nivel global, a pesar de que para cada cuerpo pueda variar.


Los deberes: ¿Y Cloud? ¿Y Ender? ¿Y Bender?




Como muestra del espíritu renovador del blog, en este caso he decidido dejar estos enigmas planteados para que me deis vuestra opinión. Tengo claro que para algunos se trata de problemas terriblemente básicos de Física a nivel bachillerato (Fooly_Cooly, Wis... no pretendo insultar vuestra inteligencia). Pero me interesa ver si a otros lectores menos expertos se les ocurre algo al respecto (vaya, que ellos hacen Física, que remedio).

¿Pueden nuestros héroes realizar las acrobacias comentadas o son sólo fantasías de Ciencia-Ficción?
La respuesta, en la segunda parte.

Un saludo!
Adán.

Los Viajes de Adán Reborn


¡Hola, viajeros!

Debo pedir perdón y lo pido por los meses de inactividad - casi dos - que han dejado al blog al borde de la muerte por inanición. Presento por tanto mis más humildes escusas a los lectores que, sea ya ocasional o ya regularmente, visitan Los Viajes de Adán.

Lo último escrito en este pequeño pedacito de la web fue el relato corto para la asignatura de Física en la Ciencia Ficción. Pues bien, lamentablemente ése fue mi último trabajo para la asignatura, porque con el pasado mes de febrero se acabó el primer cuatrimestre. He de decir, por cierto, que estoy muy satisfecho con la asignatura. Con lo aprendido, con el trabajo realizado, con el ambiente en clase y las personas que conocí (incluyendo al insigne profesor Sergio L Palacios (así con la L parece un escritor de ciencia ficción, a lo Philip K Dick))... y cómo no, con el resultado final, plasmado parcialmente en la nota que tengo el placer de compartir con mi colega de fatigas Mario Herreros, a.k.a. Fooly_Cooly, el cual continúa a su vez con su blog (enlaces al fondo a la derecha guiño).



¿Significa todo esto que ya no habrá más blog? ¿Ni más FiCiFi? No temáis, amigos... Los Viajes de Adán no ha muerto aún. Consideremos este periodo como una transición, una pausa en el viaje, un descanso necesario para dar lugar a algo nuevo, un renacer del blog. ¿En qué se convertirá? No puedo dar una respuesta clara a esa pregunta. Al menos, no ahora mismo.

Tengo pensado escribir algún artículo FiCiFi más. De momento tengo como mínimo un par en mente, cosas que se me quedaron en el tintero, temas que no tuve aún oportunidad de tratar. ¿Habrá cabida para otros temas no-ficifianos? No veo por qué no, si bien en principio no soy partidario de los blogs no temáticos. Personalmente creo que me costaría mucho mantenerlo sin mezclarlo todo ni perder calidad en cada una de las líneas del blog.


Así que la próxima publicación en este blog, que espero no sea dentro de mucho, podría ser tanto un artículo FiCiFi como algo distinto, si bien en la línea del autor. Ello debiera ser garantía ya de algo, espero.

Nada más que decir, viajeros. Espero que éste sea el comienzo de algo nuevo pero bueno, y que Los Viajes de Adán no caiga en el olvido.

Edito: Es un placer volver a escribir aquí.

Un saludo!
Adán.

"El Almirante Lloyd" (Capítulo 5 - Epílogo)

¡Saludos, lectores!

¡¡¡Tachán-tachán-ta-ta-ta-chán!!!

El personal de Los Viajes de Adán se complace en presentarles el capítulo final del aclamado relato "El Almirante Lloyd", en el cual se da término a las aventuras de Ian Wilmut o, cuanto menos, a aquéllas narradas por el presente escrito.

Como autor, no soy amigo de dar a los lectores todo bien masticadito. Parto del punto de que mi lector es inteligente y sabe interpretar las pistas él solito. En este caso, el epílogo representa una última pieza del puzzle que cumple varias funciones. La primera, que el lector se de cuenta de que tenía un puzzle. Y que también tenía unas cuantas piezas, si bien no sabía encajarlas. La segunda, dar respuesta a esa pregunta que muchos habéis formulado "Si mal, lo que es mal, mal no va, pero... ¿a dónde va?".

Espero que vuestro ingenio sea capaz de dar el sentido adecuado a mis palabras, lo comprobaremos no obstante una vez terminado el viaje. Espero que hayáis disfrutando leyendo y que, el relato en general, os guste. Todo tipo de opiniones son bienvenidas, si bien no lo son todas las formas de expresarlas.

¡Dentro texto!




Epílogo o Capítulo V: “5 de Julio de 2049”


Son las 6:00. Ian Wilmut se levanta con pereza y cansancio. Sonríe brevente, a la vista de la cabellera pelirroja que se desparrama por la almohada. No obstante, la sonrisa se desvanece en pocos instantes ante la sensación de que algo no está bien. Alguna pieza falta en el puzzle.

Se dirige al baño, y antes de meterse en el dispositivo de aseo pre-programado, llena las manos de agua y se la echa a la cara para despejarse. Con el rostro aún mojado, se observa en el espejo. Pero ha pasado ya demasiado tiempo. Tal vez si no hubiera olvidado recoger los pedazos de la fotografía… tal vez hubiera comprendido.

Tal vez hubiera comprendido por qué todos los días de su vida se había levantando sintiendo que había algo que se le escapaba. Tal vez hubiera comprendido por qué en el “Centro de Ayuda Vocacional Almirante Lloyd”, los chicos eran separados en grupos para formar genios militares, artísticos o científicos antes incluso de que pudieran elegir o mostrar sus aptitudes, o por qué todos eran brillantes, más que cualquier profesor… Tal vez hubiera comprendido por qué el Dr Murai había tratado de prevenir desde su tierna infancia una enfermedad cardiaca muy poco corriente.

Tal vez, si recordara el rostro de aquélla fotografía, aquél rostro al que llamaba padre, se hubiera preguntado el por qué de la similitud demasiado perfecta entre aquél y éste, que ahora le miraba desde detrás del espejo. Un rostro que le miraba triste con ojos melancólicos, la barba poblada de canas.

Hoy era su cuadragésimo-segundo cumpleaños.




~ Fin ~



"El Almirante Lloyd" (Capítulo 4)

¡Saludos!

Nos acercamos ya al final del relato, y es que, queridos lectores, estamos ya ante la cuarta entrega de "El Almirante Lloyd". De hecho, la última parte es muy cortita, sólo es el epílogo. No obstante, podéis pensar que esa última parte es la última pieza del puzzle que hace tomar sentido a las demás.

Pero bueno, ya tendréis oportunidad de descubrirlo cuando, tras haber leído este capítulo IV, publique el V.

¡Dentro texto!




Capítulo IV: “2 de Mayo de 2031”


Cuando suena la alarma yo ya estoy en pie, vestido, y ocupado examinando la foto de mi padre. ¿Qué es lo que esconde su mirada melancólica y su rala barba cana? Sigo teniendo la sensación de que algo no cuadra, no encaja en este sitio. Las paredes de mi habitáculo empiezan a caérseme encima, el propio Almirante Lloyd se me cae encima… empiezo a cansarme de la cárcel. Pero me frustra terriblemente constatar que no hago nada para cambiarlo.

El malestar psicológico se asocia con el físico, parece ser que el doctor Murai finalmente encontró algún indicio de lo que buscaba, y ahora además de vigilar estrictamente mi dieta me ha recetado unas pastillas para que, según él, “mi corazón siga latiendo tan sano como siempre”. Ni que yo fuera estúpido, llevo años estudiando Biología y Química como para poder entender la interacción entre el principio activo de cualquier medicamento y mi organismo. Lo que no entiendo es por qué pasó tantos años examinando mi corazón antes de decidir que necesitaba medicarme. Me despido de mi padre y lo guardo entre las tapas de la libreta negra, que llevo siempre conmigo. No me gusta dejar cosas valiosas en la habitación desde que unos chicos acusaron a otros de haberles robado. No sé quiénes inventaron qué – sin duda alguna gran parte de la historia es inventada -, pero me limito a no fiarme de nadie.

Durante el desayuno, me sorprendo a mí mismo echando de menos a algunos chicos, como Brad. Puede que no fuera una persona especialmente brillante, pero fue sin duda lo más parecido a un amigo que haya tenido nunca, y ahora se ha marchado como muchos otros. ¿A dónde se los llevarán?. Sumido en estos pensamientos, pasa la mitad de la primera clase de la mañana, hasta que el profesor de matemáticas me interrumpe en mi pseudo-letargo.

-¡Wilmut! ¿Cómo resolvería usted el problema?

Un breve vistazo a la clase me hace ver el poco interés general en ver qué respuesta doy al señor Louthan. Un breve vistazo a la pizarra me basta para captar la simplicidad del problema y lo evidente de la solución.

-Bueno, a primera vista parece que con aplicar el teorema de Gelfond-Schneider sería suficiente. No obstante, yo optaría por tratar de demostrar primero la normalidad del parámetro lo cual... sí, parece a simple vista que ya nos indica que no hay solución.

-Ahm… sí, bueno, sería una opción, veamos… si tenemos que, como dice Wilmut, aplicamos… - Un breve vistazo a la cara del profesor es suficiente para saber que ni se le había ocurrido mi solución.

Una de las cosas que me han acabado cansando de la cárcel, son los profesores. La mayoría de los chicos no les hace mucho caso, y con razón. Yo fui de los primeros en empezar a adelantarme a sus conclusiones, a corregir sus errores, a rebatir sus argumentos… ello me ha valido en más de una ocasión alguna bronca, pero mientras no vengan del Mayor, a mí me es indiferente que me grite un viejo anticuado que cree que mis métodos de resolución no son lo suficientemente ortodoxos.

Mientras el señor Louthan está enfrascado en la ardua - para él – tarea de tratar de comprender mi respuesta, observo por la ventana. Siempre me han gustado las ventanas de las clases porque no tienen rejas. Para mi sorpresa, en esta ocasión descubro algo que no pensé que podría estar ahí. ¿Cómo es posible? Pero sí, es cierto, ahí está: programando un robot de limpieza para que barra el patio, hay una chica. ¡Una chica! Vaya, no es que no haya visto ninguna antes, pero la mayoría era en fotografías de libros o artículos de la consola, no en persona. Por alguna razón, siento ganas de saber su nombre. Se me acelera el corazón - ¿he tomado hoy las pastillas del doctor Murai? -, es pelirroja y tiene a ojo un par de años menos que yo – sí, sí que la tomé, así que si las pastillas son para evitar estos ataques taquicárdicos, ya puede cambiármelas – Un compañero me saca de mi asombro.

-Psch, ¡Ian! ¿Espiando a la hija de la señora Kellownee? Últimamente viene mucho a ayudarla en el trabajo. Dicen que la señora Kellownee está ya un poco vieja, y…

No sigo escuchando. Al finalizar la hora de clase, me dirijo al patio en busca de una cabellera pelirroja. Fracaso, no hay modo. Doy una vuelta, exploro, y me encuentro por un pasillo con el robot de limpieza. “¡Bingo!” Lo sigo un pasillo, después otro, sube por un montacargas y me aferro a él. Nunca había subido tantas plantas, si tratamos de usar las escaleras hay puertas que nos impiden el paso, pero asido al robot puedo acceder sin problema a las más altas. Finalmente, siguiendo al robot llego a un patio exterior. Y ahí está ella, ocupada en no tengo tiempo a fijarme en qué.

-¿Quién eres tú? No deberías estar aquí.

No parece haber enfado en su voz, más bien curiosidad.

-Ya, pero yo no suelo hacer lo que debo – En ese momento deseo haber dedicado 5 segundos a pensar qué iba a responder para no soltar eso -. ¿Tú eres la hija de la señorita Kellownee, no? Te he visto antes…

Ella me sonríe, y vuelvo a pensar en el poco efecto de la medicación del doctor Murai. Pero de pronto su sonrisa se torna en expresión de miedo. Miro detrás de mí…

-Vaya, vaya, Wilmut, así que te has echado novia, ¿eh? ¡Pues qué novia tan fea! – Dos compañeros de la edad de Stilson ríen su gracia. ¿Cómo habrán llegado aquí? Supongo que los del grupo A tienen privilegios - ¿Pero bueno, qué tenemos aquí?

Stilson se agacha a recoger algo, instintivamente busco mi libreta negra y “¡Mierda, no está!”. Stilson la sujeta en su mano. Ha debido caérseme al llegar.

-Jajaja, Wilmut, así que esta estúpida fotografía es lo que siempre llevas encima, ¿no? Siempre en tu libretita, ¿no es así? Si es de papel, ¿qué os parece? ¡Es una foto de papel! Me pregunto si la seguirás llevando después de esto.

Un giro de muñeca, el sonido del papel rasgándose, el terror en la cara de la chica, yo corriendo hacia él… todo conforma un cúmulo de sucesos que acontecen demasiado deprisa. Demasiado deprisa incluso para la formación de combate de alguien del grupo A. Mi puño incrustado en su garganta. Sus ojos inexpresivos, mirando a algún punto a mis espaldas. Yo, sobre él, golpeando una y otra vez. El chillido de Kellownee, me levanto y me acerco a ella para tranquilizarla, pero su rostro sigue reflejando verdadero pavor contemplando a Stilson.

-Cabrón… está muerto… ¡lo has matado! – dice uno de sus compinches.

-Peter, vamos a contárselo al Mayor… seguro que él sabe cómo castigar a este perro. ¡A los perros rabiosos se los sacrifica, Wilmut!

No hacía falta que fueran tan concisos. Yo ya sabía que la ira del Mayor podía derivar fácilmente de forma indirecta en mi muerte “accidental”. Sentía la urgente necesidad de hacer algo, pero el miedo me había paralizado. Noté que una mano cogía la mía con firmeza.

-¡Vámonos! ¡Te mostraré una salida!

-¿Y tú? También estarás metida en un lío si me ayudas… ¿vendrás conmigo? ¿Huiremos juntos del Almirante Lloyd?

-Yo… sí. Iré contigo.






Continuará...

"El Almirante Lloyd" (Capítulo 3)

¡Saludos!

Apenas estrenado el 2008, aquí me hayo para traeros la tercera entrega de "El Almirante Lloyd". Nos situamos ya en el ecuador de la historia, que empieza a tomar ya algo de consistencia. ¡Espero opiniones!

Ah, y por supuesto... ¡¡Feliz Año a todos!!

¡Dentro texto!




Capítulo III: “5 de julio 2027”


Son las 5:55 y estoy mirando al techo de mi habitación, despierto, con esa sensación de costumbre de que algo no está bien. Suelo despertarme antes de que suene la alarma por el altavoz., supongo que será eso… cuando suena, yo ya estoy vestido. Procedo a dar los buenos días a mi padre, que me mira desde su foto en el cajón debajo de la libreta negra con sus ojos tristes y barba canosa de siempre. Llego a la cantina a eso de las 6:05, y mientras espero a que el resto de chicos bajen, voy pensando en el desayuno. El doctor Murai ha ordenado que no tome alimentos ricos en grasas o colesterol. La verdad es que no sé por qué, puede que no esté tan en forma como los del grupo A, pero yo no estoy gordo como otros muchos chicos. De todas formas, las órdenes del doctor son “de obligado cumplimiento”, que viene a ser algo así como que ni el Mayor suele contradecirlas. Y dentro del Almirante Lloyd, eso es lo más próximo a ser leyes. Así que pido mi desayuno especial sin mucho entusiasmo, entusiasmo que parece rebosar la señora Kellownee al servírmelo. Alguien llega.

-¡Hola, Ian!

Éste es Brad.

-Hola, Brad.

Brad es un chico más pequeño, que también está en el grupo C. Por eso somos amigos, normalmente no puedes encontrar amigos fuera de tu grupo porque son todos muy desagradables. Aunque yo lo prefiero así, después de todo, ¿de qué hablaría con ellos? Con Brad siempre hay algo de qué hablar, al menos para él. La mayoría del tiempo él habla todo el rato y yo escucho, asintiendo de vez en cuando. Tras el desayuno nos vamos juntos a clase, mientras me comenta que está bastante enfadado.

-¿Sabes lo que hacen, Ian, lo sabes? ¡Leen libros! Nosotros tenemos Matemáticas, Física, Computación, Química, Programación… y los del B, ¡leen libros! Eso por no hablar ya de los del A, ¿sabes lo que hacen esos? ¡Juegan! ¡En serio! Les he oído hablar de ello, tienen unos juegos en la consola en los que mueven figuritas de naves o de soldados… ¿¿Tendrán idea esos cabezas huecas de lo difícil que es fabricar una consola??

Brad acostumbra a entusiasmarse así con casi cualquier tema, pero sobre todo si se trata de criticar a los chicos del grupo A. Claro que la conversación se interrumpe si se acerca alguno, por supuesto. Sobre todo si es un chico mayor. Pero esta vez a Brad no le dio tiempo a callarse antes de ser oído.

-¿Así que juegos, eh, Dullosky? – se trataba de Stilson, que tenía ya 13 años y le encantaba chincharnos a cualquiera de los de nuestra edad sólo para demostrar lo fuerte que era. Por supuesto, era del grupo A - ¿Con que sólo sabemos jugar a juegos? ¿Quieres que te demuestre qué más aprendemos en el grupo Alfa? – Les encantaba llamarse así.

El caso es que ni Brad ni yo habíamos sido entrenados en lucha cuerpo a cuerpo, y antes de poder reaccionar él ya había recibido varios golpes en la cara. Tan rápido como mis reflejos me lo permitieron, empujé al matón para separarlo de Brad y se cayó por las escaleras.

El Mayor no tardó en enterarse. Se puso súper enfadado, no disimulaba el hecho de que los del grupo A son sus favoritos, aunque sean cabezas huecas rematados como Stilson. No obstante, nadie pensó que el castigo sería tan cruel. Nos mandó a Brad y a mí hacer ciertas tareas de limpieza en la cocina de la cantina, ayudando a la señora Kellownee. Pero lo dispuso de tal forma que nos encontráramos en determinados momentos a solas en algún sitio, y dispuso asimismo que Stilson lo supiera.

Su venganza fue brutal. La tomó primero con Brad, aunque yo eso no lo supe hasta después. Cuando vino a por mí, estaba todo magullado y tenía un brazo vendado, pero se sirvió del otro y de los pies para darme una paliza ante la que, privado de escaleras y de la oportunidad de un empujón por sorpresa, poco pude hacer.

Brad y yo debemos pasar unas semanas en la enfermería, haciendo deberes de todas las asignaturas en nuestras consolas y con la única compañía del enfermero y del doctor Murai, que apenas nos visita. La primera noche yo oigo llorar a Brad. No sé si de pena o de rabia. Yo… yo lloro en silencio. De pena. Y de rabia.

Hoy es mi décimo cumpleaños.






Continuará...