Nadie sale

Tocar fondo. Hay días en los que te sientes muy abajo, y sencillamente no tienes ganas de subir. I miss the comfort in being sad. Días de Placebo y Nirvana, de luces de Bohemia y clubes oscuros. Días para enterrarse y respirar humo, porque no tiene sentido buscar un sentido. Todo es una puta broma.

Soy el Comodoro Norrington borracho en Tortuga, soy Nicholas Cage dejando Las Vegas, soy la parte fracasada de Tyler Durden. Soy Randy the Ram, soy el Comediante después de saltar.

A veces, sentirse así es mejor que no sentir nada. A veces necesitas emociones... y no me refiero a la acepción estereotípica de "necesitar emociones" en el sentido de hacer puenting, salir de fiesta, drogarte o robar. Me refiero a la necesidad emocional para sentir que sigues vivo. ¿Se puede ser un adicto emocional?

Os dejo una pequeña joya de escena que me encontré en la no tan brillante serie True Blood, es del final del episodio 3x04 (spoiler-free), y que da origen al título y al motivo del post. Recorté sólo la secuencia de la conversación, aunque merece la pena ver el episodio entero para ubicarla mejor en contexto. (Aviso: +18)




-¿Cómo te llamas?
-Anne.
-¿Y qué opina tu marido de tu profesión?
-No tengo marido.
-¿Hijos?
-No quiero tener en este mundo de mierda.
-¿Y tú familia?
-Me decían que no valía nada, no merecen saberlo.
-Puede que tengas razón.
-No sirve de nada.
-¿Qué?
-Querer a alguien. O a algo. Empieza bien pero siempre acaba mal.
Conozco la verdad de la vida. Un infierno del que nunca saldré.
-Nadie sale.


La música se me ha quedado pegada, y la del final del episodio también es digna de mención. Añadidlas a vuestra lista para los días sin sol:


Leave me out with the waste
This is not what I'd do

It's the wrong kind of place
To be thinking of you
It's the wrong time
For somebody new
It's a small crime
And I've got no excuse

Sobre amigos invisibles y botellas

¡Saludos, viajeros!

¡Este es el primer post del nuevo año! (¡¡bieeeen!!). Habréis notado que no he hecho ningún post reflexivo sobre el 2010, ni de resoluciones para el 2011. Tampoco voy a hacerlo. Simplemente por falta de apetencia... teniendo en cuenta los cambios que ha habido en mi vida en los últimos cuatro meses, lo que me ocurriera hace 12 parece muy lejano. Y pensar en el futuro me da vértigo, ya que tengo poca o ninguna idea de dónde estaré y que haré para cuando termine el año. Así que mejor centrarme un poco en el corto plazo (mientras pueda).

Navidades


Gracias al extraño pero maravilloso calendario docente del que disfrutamos en la Universidad de Oxford, en el que cada trimestre consta de 8 semanas de clases y 6 de vacaciones/exámenes, he disfrutado estas Navidades de casi un mes entero en casa. Y ha sentado muy bien. Principalmente, me he dedicado a pasar tiempo con la familia y con los amigos.

Sobre amigos invisibles


Y para celebrar la Navidad, el grupo de la EUITIO decidimos hacer un amigo invisible. Pero no un amigo invisible cualquiera, no... no un amigo invisible de esos en los que regalas algo útil... no un amigo invisible de esos en los que puedes gastar dinero en vez de escurrirte los sesos. Pusimos un límite de 2-3 euros (¿eso no es lo mismo que un límite de 3 euros?), y a partir de ahí comenzó la batalla de la imaginación y la creatividad. Porque, ¿qué puedes hacer con 3 euros que sea realmente memorable?




El resultado fue grandioso, con verdaderas piezas de coleccionista dignas de CEAD. Manuales de Ubuntu engañosos, apéndices extirpados y latas en conserva, un juego de PALA EXTREMA (sólo puede escribirse con mayúsculas) o el "Charly's Trafal Survivor Kit" son sólo ejemplos de las maravillas que se intercambiaron aquella noche en el Trafal a la luz de unas cervezas. En mi caso, recibí un ejemplar de edición limitada (limitada a uno, vaya, porque no creo que el autor esté por la labor de ponerse a hacer otro) del carismático Mini Marvin 800.

Para aquéllos que anden un poco despistados, baste decir que Marvin es un robot superinteligente maníaco-depresivo que aparece en la Guía del Autoestopista Galáctico (película, libros, originalmente serie en la radio...), obra de Douglas Adams.

El caso es que el pobre Marvin no puede sino despertar en cualquiera con corazón aunque sea una cucharadita de ternura. Y ahora, el Mini Marvin 800 que mi amigo invisible me regaló, forma parte de mi estante de recuerdos en mi habitación en Oxford. ¡Gracias, Dani!



Y botellas


Ah, sí. Si os habéis fijado, los otros dos recuerdos que hacen compañía a Marvin son dos botellas. La botella de 50 ml de Gordon's sirvió para unos cuantos gin-tonics la noche que cenamos spätzle en la casa JSL. Y la botella de Curiosity Cola, bueno... fue lo que me dieron en The Vaults and Garden cuando pedí una cocacola. Cuando la probé y me preguntaron a qué sabía, sólo puede responder: "curiosa...".


Larga vida a Mini Marvin 800, el robot.

Un saludo!
Adán.

CEAD#18': Ese extraño placer al corregir un detalle sin importancia

¡Saludos, viajeros!

He aquí la prometida CEAD 18', léase "cead dieciocho prima". Vamos allá...

Bromas en binario y árboles de Navidad


Hoy me he encontrado en el laboratorio de informática de la Universidad con que alguien había dejado un bonito detalle pintado en la pizarra.

Generalmente los estudiantes de informática, cuando llevamos un tiempo en ello, no abusamos por costumbre de hacer bromas cifrando mensajes en binario. Principalmente por encontrarlo... ¿demasiado básico? Es decir, vale, has puesto "Tonto el que lo lea" con ceros y unos... y el que lo lea no sé, pero el que lo escribió tampoco sé yo si será mucho más listo.

Pero aún así, sigue siendo fácil encontrarse con algún mensaje con ceros y unos que suscita, en cierto modo y aunque no me creáis, ternura en la mente del informático... quien no tiene otro remedio que esbozar media sonrisa, primero, y programar cinco minutos un algoritmo para decodificar el texto.

Y sí, hay páginas web que te lo hacen solas... ¡pero es mucho más aburrido! Y, a fin de cuentas, el que dejó el mensaje se merece algo más de nuestro tiempo, ¿no?

Una imagen vale más que mil palabras





Pero, ¿qué es eso en rojo?


Exacto, si nos fijamos bien, vemos que alguien ha marcado en rotulador rojo un 0 y un 1, anotando encima "10" (orden inverso). ¿Qué significa esto?

Bueno, en primer lugar, veamos qué es lo que obtuve al decodificar el código. O lo que podéis obtener vosotros con tan sólo escribir los 0s y 1s de la foto en la web que os dije...

...tiempo para ver si alguien lo está haciendo...

...ok, sigo para los vagos. El caso es que el mensaje, una vez decodificado el ASCII, lee:

"Merry xmas
And happy new yiar"


¡Horror! ¡Una errata! Evidentemente, el clásico mensaje navideño debería leer "Happy new year". ¿Qué hacer?

¿Comienzan ya los lectores a sospechar? No, no me den siquiera el beneficio de la duda los más benevolentes... es cierto lo que están pensando. ¡Díganlo en voz alta! (¿"¡Vampiro!"?).



¡Fuiste tú!


¡Sí, lo hice! ¡Fui yo quien, rotulador rojo en mano, corrigió el error! Estaba ahí, escrito con tanta claridad... tan evidente...

Y no tenía importancia alguna. No lo habría tocado. Pero entonces, un pensamiento asaltó mi mente. Una pregunta... todo empezando con una simple pregunta...

¿Y si el que dejó el mensaje es tan retorcido como yo? Tanto como lo estoy siendo yo ahora... ¿Y si dejó el error a propósito para ver si alguien se molestaba en descifrar el mensaje y lo descubría? Sería algo sutil... mucho más que cifrar una pregunta y ver si alguien responde. Demasiado sutil... probablemente sólo fue una errata, un cambio de posición de un uno y un cero... ¡pero tenía que hacerlo!



Ese extraño placer...


...al corregir un detalle sin importancia.

Esa pedantería. Esa complicidad con quien quiera que haya dejado el mensaje. Ese placer al esgrimir el "te falta un punto y coma", o "esa palabra no necesita tilde". Y sí, maldigo a la RAE por quitar el acento diacrítico de "sólo".

¿Se molestará alguien más en descifrarlo? ¿Se molestará alguien en comprobar mi corrección? ¿Hará mi corrección que más gente se moleste en descifrar el mensaje original, contribuyendo así a la expansión del cálido mensaje navideño? He aquí, viajeros, el espírtu CEAD.


¡Un beso para todos los que dejan mensajes encriptados!

Un saludo,
Adán.

Ballonacy: Fracaso absoluto, o cómo desterrar una CEAD al exilio

¡Saludos, viajeros!

En frente de mi mesa tengo un corcho, y en el corcho una nota con ideas para posts. Ahora mismo hay 6. ¡6! Pero sigue costándome ponerme a escribir...

En cualquier caso, no estoy aquí para hablar de eso, si bien sí que tiene algo que ver con tener espíritu revisionista. Y es que, tras participar en la carrera de Balloonacy, el veredicto sobre la iniciativa es de... "¡FRACASO ABSOLUTO!" (léase al más puro estilo Efecto Mariposa).

Razón y causas del Fracaso Absoluto


La carrera no fue, ni de lejos, lo que prometía. Parecía ir a ser algo divertido, motivador, diferente.... en pocas palabras, ¡Especialmente Absurdo y Divertido! Pero no lo fue tanto...
  • Falta de interacción entre los competidores

  • Falta de interacción entre los anfitriones y los competidores

  • Falta de interacción entre los competidores y las páginas que se visitaban durante el juego

  • Aburrimiento para el competidor: El juego se hace monótono, a pesar de lo mono del diseño y de los minijuegos que te van apareciendo (si bien no són más que publicidad no encubierta).

  • Aburrimiento para el anfitrión: A efectos prácticos, no hay control alguno sobre el diseño de tu etapa en la carrera.

  • Falta de sentido poético: Si bien era muy bonita la idea de una carrera a través de internet, encontrarte con gente, compartir et al., dichas expectativas no se han visto cumplido en absoluto.


Cómo desterrar una CEAD al exilio


Así pues, me encuentro indignado no sólo porque Balloonacy ha sido una decepción, sino porque además ¡me han hecho desperdiciar una CEAD, la CEAD 18! ¿Qué hacer ante tal agravio? ¿Cómo reparar el Proyecto CEAD?

La solución es simple. Con el dolor con el que se enfrenta uno a una cirujía menor, extirparemos dicha CEAD. Una de las ventajas de la plataforma electrónica es la facilidad con la que se puede borrar y modificar el pasado. Podría borrar el último post, o quitar de él toda referencia al Proyecto CEAD para excluir este mal experimento del mismo.

Pero no optaremos por la cirujía estética, llevaremos con honra la cicatriz que marca el error, para aprender de él. En estos momentos, estoy viendo al Coronel Quaritch hablando de Pandora. Por tanto, este post marca el exilio de la CEAD 18, y a partir de ahora la vergüenza del destierro se hará patente en su título, que pasará a recibir el tratamiento de EX-CEAD 18.

¡Oh no, no solo haces pocas CEADs, y malas, sino que encima ahora las deshaces!


¡No temáis! He estado esperando el momento adecuado para desterrar esta CEAD sin dañar el Proyecto. "¿Cómo?", preguntaréis. Y yo os responderé... "No". Huy, no, eso era Roschart en Watchmen. Yo os responderé... "¡Publicando una nueva CEAD de forma quasi-simultánea!"

A la vez que publico este post, programo la publicación anticipada de otro con la nueva CEAD 18' -nótese la ' para indicar el bis- para el próximo lunes.

¿Y si la nueva sale igual que la vieja?


Aquí entra el espíritu revisionista del que hablaba.

Estoy perdiendo el rumbo. En algún punto, el Proyecto CEAD se convirtió en un lastre, una cuota que cubrir, y ello ha ido en detrimento de la calidad de las CEADs. Balloonacy nunca debió ser una CEAD. ¿Qué voy a hacer? Pues asegurarme de que las CEADs que sigan merezcan tal distintivo, y lo porten con orgullo, respeto y honor.

La CEAD 18' será algo sencillo pero tratará de ser un paso en la recuperación del viejo espíritu. Y para cuando llegue la 20... habrá algo increíble. ¿El qué? Ni idea. Pero cuando lo sepa, voy a alucinar de lo que va a molar.


Me despido pues, viajeros, lleno de promesas e ilusión. Desde las tierras de Oxford, donde ayer recibí con ilusión las primeras nieves, cierro la conexión.

Un saludo,
Adán.