Rory's going to Yale!

Recuerdo un episodio de las Chicas Gilmore en el que a Kirk se le ocurría la idea de vender camisetas con carteles describiendo los sucesos más notables que ocurriesen en el pueblo.



Después de mucho tiempo...

Oh, perdón, dónde están mis modales?

AVISO ANTI-SPOILERS:
Ya el título del post es un poco spoiler sobre la serie las Chicas Gilmore. Pido disculpas. El spoiler se desarrolla un poco más a continuación, así que si sois muy picajosos (más aún que yo) quizá no queráis leer este post (y yo seré un panda triste).

Pues bien, después de mucho tiempo deseando ir a Harvard (básicamente desde el primer capítulo de la serie), contra todo pronóstico y para alegría de su abuelo, Rory decide finalmente ir a Yale.

¿Y qué tiene todo esto que ver conmigo? Bueno, todo empezó hace bastantes meses, ya dije que tenía bastantes líos y por eso escribía poco aquí. El caso es que por aquel entonces estaba terminando la carrera, y planteándome que hacer con mi vida a partir de ahí.

En serio, es una pregunta complicada. ¿Qué hago ahora con mi vida?. Bueno, en mi caso sabía que quería seguir estudiando, y a poder ser en un sitio con nivel y prestigio. Y me dije, bueno, ya que mis notas no están mal, ¿por qué no buscar las mejores universidades y a partir de ahí ir bajando hasta encontrar una que me acepte? Al fin y al cabo, se supone que para eso estuve sacando esas notas todo este tiempo...



Entonces comenzó la odisea de elegir. Había acabado la carrera, y creedme que me costó despedirme de la EUITIO (en cierta forma creo que aún no me he despedido). Tenía tanto donde escoger y tan pocas pistas... una locura. Al final me decidí por Inglaterra (EEUU está muy lejos), y mis opciones, en orden, eran Cambridge, Oxford y The Imperial College en Londres. El caso es que depués de un tiempo analizando las asignaturas de los programas, y viendo que Cambridge y Oxford tenían la misma reputación, pues empecé a replantearme la elección.

En esta tesitura me encontraba yo, queridos viajeros, cuando previo aviso por e-mail, me llegó una carta de la Universidad de Oxford. Me habían admitido. La verdad es que no me lo esperaba, pensé que rechazarían y que acabaría yendo al Imperial College como tercera opción, pero así fue. Fui madurándolo y al final me decanté por Oxford como primera opción, mientras esperaba el resto de respuetas. No hay que descartar nada, la oferta era condicional y yo no acababa de creérmelo del todo.

Así que también me llegó la carta de Cambridge, en la que también me comunicaban lo contentos que estaban de ofrecerme una plaza. Y más adelante, pude comprobar que en el Imperial College no llegaron a aceptarme (el triplete ya era mucho pedir, supongo).

Así que lleno de orgullo y satisfacción, al más puro estilo juancarlino, me vi en la misma situación que Rory. La última camiseta de Kirk decía: "Rory's going to Yale" (Rory va a ir a Yale). Bueno, parece ser que Rory's going to Yale, and Antón's going to Oxford.



Hace unos días recibí una carta de un profesor de la Universidad de Cambridge. Me lo habían asignado como supervisor y me preguntaba, en un tono de lo más amable, si al final iba a ir a Cambridge (los tenía un poco desinformados de mis planes Oxforditas por razones obvias). Aunque había pensado que sería un gustazo, al final me costó muchísimo decir que no a Cambridge. Aunque supongo que el gustazo ahora será decir que he dicho que no a Cambridge para decir que sí a Oxford.

Y aquí estoy... escribo en mi habitación en el Wolfson College, y estoy viviendo una experiencia completamente nueva en mi vida, una nueva etapa que comienza y que es tan distinta de todo lo anterior. He llegado con miedos e ilusiones, y de momento la verdad es que lo que me estoy encontrando me hace sentir muy bien.

¿Qué me estoy encontrando? ¿Cómo es vivir en Oxford? Bueno, supongo que eso da para mucho más... hoy espero que sepáis conformaros con que haya llegado hasta aquí. Al fin y al cabo, este viaje sólo acaba de empezar...

Por cierto, la primera imagen es de Oxford :)

Un saludo,
Adán.

CEAD#17: Correr en la noche

¡Buenas noches, viajeros!

Ahora mismo son exactamente las doce y cuarenta y un minutos de la noche. O la una menos veinte de la madrugada. Y acabo de llegar a casa, vengo del parque de salir a correr a eso de las doce.



Me apetecía correr. Y tomar el aire. Y ver el parque de noche una vez más. Me apetecía hacer algo sólo porque me apeteciera.

Vienen a mi mente pasajes de películas y libros...

<< Fui al bosque por que quería vivir deliberadamente
Quería vivir profundamente y sacarle el jugo a la vida...
Para frenar todo lo que no fuera vida,
y no darme cuenta en el momento de mi muerte
que no había vivido... >>

<< Quería destruir algo hermoso.
Quería destruir todas las cosas hermosas que nunca tendría.
Incendiar las selvas tropicales del Amazonas.
Provocar emisiones de cloro-fluorocarbonos que destruyan el ozono.
Abre las válvulas de los contenedores de los superpetroleros y vierte directamente al océano el crudo de los pozos petrolíferos.
Quería matar todos los peces que no podía permitirme comer, y empantanar todas aquellas playas que nunca jamás llegaría a ver.
Quería matar a todo aquel que se negase a follar para salvar su especie.
Quería respirar humo... >>


Me despido, viajeros. Si estoy despierto es porque tengo cosas que hacer... debería hacer alguna de esas cosas. Y pronto llegará el descanso (más blog, más noticias, más vacaciones).

Un saludo,
Adán.

Organizar una velada musical SIN reggaeton: Challenge Accepted!

Hola, Viajeros!

Mañana marcho de viaje, a pasar 4 días de convivencia en Allariz, provincia de Ourense (comunidad de Galicia, por si alguno anda tan perdido como los de Generación NiNi). Estaré con chavales de 3º y 4º de ESO de varios colegios Maristas de la zona Astur-Galaico-Castellano-Leonesa.

La cuestión es que la tarea que se me asignó es llevar la velada final. Vamos, musiquilla discotequera, algún juego, y poco más... estilo verbenil.

Y me dije...


No me gusta el regaaeton. Nada. Puedo bailar una canción o dos, pero enseguida empiezo a agobiarme mucho. Pero la cuestión es que en cualquier disco/bar en el que ose adentrarse un cándido viandante un sábado cualquiera, la probabilidad de ser asaltado repentinamente por música de este tipo es alarmantemente alta. Y los efectos que produce dicho género rítmico en las féminas (cara de tontas y movimientos caderiles que harían enrojecer a sus familiares más directos) son harto conocidos. Así que me dije...

¿¿Podría organizar una velada musical SIN reggaeton??

...


Chalenge Accepted!


Al más puro estilo Barney Stinson, he aceptado mi reto autopropuesto. Mientras escribo esta lista, he sobrepasado el centenar de canciones discotequeras, bailables, mítico-épicas, emotivolacrimógenas o simplemente divertidas y susceptibles de ser bailadas saltando (el baile favorito del STQNSBYTRC - Sindicato de Tíos Que No Sabemos Bailar Y Tampoco Recomendamos Carrefour).

Agarré por banda a las dos chicas más disco-fashion de la galaxia estando en la Universidad (becaría es un mundo aparte!) y comencé a hacer la lista. Es una cosa loca, es ponerse a pensar canciones y se van encadenando hasta recordar con cara absorta y feliz: "¡AQUÉLLA!".

Acceptable Challenges


En fin, lo de "Challenge Accepted!" me pareció simpático como etiqueta para hacer una serie de posts, según me vayan surgiendo.

Y ahora se me ocurre, según escribo, una duda: ¿Pueden entrar en intersección las CEAD y los Challenge Accepted?

Auto-respuesta + Acceptable Challenge: ¡¡SÍ, pueden!!

Un saludo,
Adán.

PD: A ver si a la vuelta cuelgo una foto mía de DJ para amenizar el post... ^_^

CEAD#16: "Signs", el flashmob en MarCha

¡Hola, viajeros!

Hace unas semanas, un amigo me pasó un link a un corto en youtube. El corto se llama "Signs" y está dirigido por Patrick Hughes. Me encantó.

Signs


"Signs" tiene un mérito asombroso en su realización: Consigue imprimir una tremenda carga emocional a lo largo de todo el metraje, de principio a fin. Tiene, digamos, varias partes que imprimen diferentes estados emocionales en el receptor, muy marcados y muy intensos. Y lo disfruté mucho, porque verdaderamente tocó algo ahí dentro. Pero bueno, mejor que lo veáis vosotros y os sigo contando:



Si necesitáis subtítulos... click aquí ;)

El flashmob


El caso es que se me ocurrió algo. Siempre estoy maquinando posibles aventuras de este tipo, siempre con ganas de hacer un flashmob (desde el de "Congelados en la Escandalera" no volví a hacer nada), y se me ocurrió la idea.

Con un gesto muy pequeño, podemos influir mucho en nuestro entorno. Con algo que hagamos aunque sea muy sencillo, la repercusión puede ser muy importante para los que nos rodean. Tanto para bien, como para mal. En este caso, nos interesaba más la versión positiva (si bien la negativa podría ser un experimento sociológico interesante, no es muy apropiado ir por ahí faltando al respeto a los alegres viandantes).

En la reunión de MarCha con el ciclo de Camino, más concretamente con el curso de 2ºBachillerato, del 19 de Febrero de 2010, tuvo lugar el primer flashmob de MarCha en Oviedo.

Después de ver el corto todos juntos, invitamos a cada uno de los asistentes a escribir en una cartulina un mensaje. No tiene por qué ser uno muy elaborado, ingenioso o profundo. Simplemente tiene que ser algo sincero, algo que cada uno quiera decir. Después, armados con nuestros carteles y mucho valor, salimos a la calle a mostrar al mundo nuestros mensajes.

Primero caminamos a lo largo de la Calle Uría hasta llegar al Parque San Francisco. Después dimos media vuelta y nos separamos por parejas. Algunos al McDonald's, otros por El Corte Inglés, por las calles circundantes... ¡cualquier lugar era bueno para enseñar lo que teníamos que decir!



Las reacciones fueron variadas y diversas. La mayoría, nos miraban, pero si se les miraba directamente apartaban la mirada, incómodos. Bastantes nos dedicaban una sonrisa. Alguno que otro detenía un poco su marcha para leer mejor. También hubo quien preguntó que qué manifestación sería ésta, o quien soltó alguna tontería, pero nade nos faltó al respeto. Y unos pocos valientes se atrevieron a decirnos algo.

Desde un animado "¡Así, chavales, hay que tener iniciativa! ¡Así se hace!", a un poético "Hay que despertar a la gente, ¡que están dormidos!", pasando por un sencillo "Muchas gracias".

Video-montaje del evento:



Versión en alta calidad: http://www.youtube.com/watch?v=k1_Fs71_y0g

Cada palabra amable, cada sonrisa, cada cara sorprendida, la reacción de la gente en general... todo hizo que mereciese la pena. ¿Y la sensación final? ¡Que supo a poco! ¡Que hay que hacer más cosas! Bueno... ¡pues allá vamos!

Un saludo,
Adán.