CEAD#10: Dejar un comentario en las Memorias de Idhún

Hola, viajeros!

Después de mucho más tiempo del que debería me he decidido a ir hoy a la biblioteca a devolver los dos segundos tomos de la trilogía "Memorias de Idhún", de Laura Gallego. Lo he estado postergando porque antes quería escribir esta CEAD y así aprovechar para comentar un poco mis opiniones sobre el libro. No tengo pensado hacer una serie de artículos de crítica literaria, pero hay alguna idea interesante que me apetece diseccionar.

Memorias de Idhún


Mi opinión general sobre los tres libros en conjunto es que están bien pero que me han llegado tarde, los encuentro un poquito infantiles (adecuados a un público más joven, vaya). Tienen unas cuantas ideas muy interesantes a nivel filosófico, digamos, pero no las explora lo suficiente o lo suficientemente bien y, por otro lado, resulta muy reiterativo en lo relativo a ciertos temas.

¿De qué ideas os hablo? Os cuento, pero antes...

Alerta anti-spoilers


Un spoiler ("estropeador" o "arruinador") es un trozo de información que revela detalles sobre una obra (libro, película, serie...) en déficit de la calidad de su disfrute al potencial espectador. Id est, que te revientan el final o cosas importantes y luego no te presta lo mismo el leerlo/verlo/loquesea. ¿Os gusta como combino latín con loqueseas? A mí sí.

En los siguientes apartados puede que haya algún spoiler. No cuento el final de los libros, pero son cosas que a mí no me hubiera gustado leer en un blog desconsiderado antes de leer los libros. Si pensáis leerlos y/o sois tan sensibles como yo ante estos temas -de ahí tanto cuidado-, parad ahora de leer este post y pasad directamente al apartado CEAD completada, al final del artículo.



Yo odio a Victoria


Yo odio a Victoria. Mucho. Mucho. Muchísimo. En serio. No la soporto. Ni a Christian. Me parecen personajes tremendamente planos y unidimensionales, nada creíbles e insoportables. Y conste que Jack me cae sólo algo mejor que ellos y por eso se salva, pero al menos es más... agradable. A Jack lo vemos experimentar miedos, dudas, odios, evolucionar en su camino, etc. Como Christian no tiene emociones, no hace nada de eso... pero sin embargo comprende perfectamente las Victoria. ¡Incongruente! En serio, cuando se besan por enésima vez y por enésima vez ella siente que su amor es más fuerte que nunca... la odio mucho.

Y mientras Jack se dedica a luchar por el bien de Idhún, Shail investiga, Alsan intenta restaurar el reino de Vanissar y Christian lucha por sus propios intereses (que siempre son demasiado oscuros y secretos para poder ser revelados porque el es así de guay el llanero solitario), la trama principal de Victoria discurre entorno a su corazón dividido entre Jack y Christian y la atracción fatal que siente hacia este. Ah, y a veces también entrega magia y eso.

Mi parte favorita de la historia de Victoria es, sin ningún lugar a dudas, cuando Jack está en Umadún y todos creen que Christian lo ha matado, y Victoria se pasa al lado oscuro en su búsqueda de venganza. No podía dejar de recordarme a Willow en Buffy Cazavampiros cuando se convierte en adicta a la magia negra y cuando muere Tara entra en trance y lanza su terrible cólera contra el asesino creando caos y destrucción a su alrededor. Eso mola. Victoria mata a algún ladrón y engendra a Yaren. ¡Y ni si quiera llega a matar a Christian! ¿Alguien más a estas alturas estaba deseándolo ya tanto como yo? ¿Al menos un poco? ¿O que en algún momento Christian se sacrificase y muriese por ella, convirtiéndose en un héroe y haciendo un favor al lector?

Ahora vamos con cosas que sí me gustaron :)



Dragones y Sheks


Me gusta la idea de razas enteras de criaturas creadas con un propósito concreto, y de cómo el mandato divino que sirve a ese propósito está impreso en ellas en su instinto.

Plantea un interrogante interesante. ¿Hay libre albedrío o, por el contrario, somos peones de "los dioses"? Y, si es así, ¿cuál es nuestro propósito? ¿Somos dueños de nuestro destino, en cualquier caso?

Aunque a veces el estilo reiterado de las novelas cansara con este tema, y nos cansemos de leer que "Jack tuvo que controlarse para no obedecer a su instinto que le obligaba a desenvainar a Domivat", la cuestión que hay en el transfondo sí es interesante.

Dioses


Y he aquí lo que me parece más reseñable del libro. En él, los dioses son seres incomensurables, que no podemos apreciar en nuestra naturaleza simple de humanos (ni tampoco pueden los shecks ni los dragones ni los unicornios, que están por encima).

Los dioses se presentan como entes cuyos motivos no podemos alcanzar a comprender, que si bien son poderosos y responsables de la creación, distan de la imagen clásica del dios benigno que cuida de cada planta y flor. En Idhún, los dioses no son buenos ni crueles, simplemente son. Y las criaturas que han puesto sobre el mundo, y el propio mundo en sí, son para ellos como para nostros un insecto. Caminamos por el bosque y si pisamos unos cuantos no le damos importancia. Al fin y al cabo, son insectos. Se presentan así a los dioses como criaturas similares a los humanos pero en una escala mayor, en una dimensión cualitativamente superior.

El tercer libro, "Panteón", gira entorno a esta idea: Los dioses vienen a Idhún a encontrar y luchar contra el séptimo y probablemente destruyan Idún por el camino. Porque no les importan los humanos y demás razas. Pueden volver a crearlos. No les importa que perviva la magia que entregaban los unicornios. Pueden regenerarla siglos después. Porque no les importa demasiado el planeta, pueden hacer otro y para ellos, el tiempo no es importante. Su concepción temporal dista mucho de la humana (tema igualmente interesante, que me recuerda a Bárbol y los Ents).



CEAD


Cuando era pequeño, en el colegio nos mandaron leer el Cid. Recuerdo que lo saqué de la biblioteca y encontré que alguien había dejado el típico papelito que te dan como marcapáginas con la fecha de fin del préstamo, y había escrito en ella una inscripción que rezaba "Este libro es un coñazo". Creo recordar que después de acabarlo pero antes de devolverlo, dejé la nota en su lugar añadiendo a boli rojo "Y que lo digas".

Así que me propuse dejar comentarios sobre cosas que me gustaran en otros libros de la biblioteca. Y pensé en Memorias de Idhún para empezar, porque había una cita que me gustó mucho...


-Nos miran -susurró Deimar, temblando.
-¿Qué? -pudo decir Shail.- ¿de qué hablas? ¿Quién nos mira?
Deimar señaló el cielo. Erea, la luna plateada, les sonreía desde allí, arropada por sus dos hermanas.
-¿Te refieres a...?
-Sssssshhh -cortó el loco, y bajó más la voz-. Ellos nos miran. Siempre. Todas las noches. ¿Pero sabes una cosa?
-¿Qué?
Deimar le hizo señas para que se acercase más. Shail obedeció, entre inquieto e intrigado. Entonces, el sacerdote susurró en su oído.
-
No nos ven.


Tengo sobre mi escritorio Panteón abierto por la página 106, en la que se encuentra la cita. Y me dispongo ahora mismo a dejar mi nota.

CEAD completada


Ya está, ya dejé la nota con una copia manuscrita de un estracto de la cita y mi comentario personal "¿No es una frase genial?", con la única seña de identificación del cartel final a modo de seño y en pequeñito que lee "PROYECTO CEAD".

Quién sabe, quizá alguien lee esto o encuentra la nota y si le gusta lo repite. ¡Podría convertirse en un meme!

En fin. ¿Encontrará alguien mi nota? ¿Llegará hasta aquí? Estas y otras preguntas tendrán respuesta en otro viaje...

Un saludo!
Adán.

PD: Vaya chapa de post me ha quedado. Bueno, así compenso llevar mucho sin actualizar, con leerse un parrafito al día... :)

PPD: Es gracioso que ésto sea una CEAD cuando el origen de las CEADs se debe a la mismísima Aletheia (que así nombrada talmente parece un personaje mitológico) a raíz de un pequeño juego relacionado con uno de los libros de la trilogía Idhunita.

CEAD#09: Receta veraniega: "Por Atlantis"


Por Atlantis


Querido viajero: ¿Estás cansado del calor? ¿Aburrido tras días de playa cada uno igual que el anterior? ¿Tienes un grupo de personas a tu cargo y no sabes qué hacer con ellas? No te preocupes, tal vez esta especial receta salmantino-asturiana sacie tu sed... de aventuras.


Ingredientes


  • Tómense entre 40 y 50 jóvenes de entorno a los 16 años de edad.

  • Encuéntrense dos monitores de corte dicharachera, a poder ser graciosamente barbados, de espíritu alegre y extensos conocimientos de la subcultura del momento.

  • Complétese el equipo con un grupo de monitores suficientemente despreocupados como para dejar al primer ingrediente en manos del segundo.

  • Es especialmente recomendable, si bien opcional, que en el ingrediente anterior se haya incluido una gallega con estudios artísticos e iniciativa para la video-edición.

  • Palo de bambú, de entre 1.5 y 2 metros.




Realización


    Preparación preliminar


  1. Vidéese Braveheart.

  2. Vidéese 300.

  3. Vidéese Braveheart unas cuantas veces más.

  4. Sométase a los jóvenes a la tutela del equipo completo de monitores durante un espacio de tiempo no inferior a una semana.

  5. Sométase a los jóvenes a una gymkhana playera bajo el sol. Según gustos, aderécese la gymkhana con el particular estilo del monitor burgalés.

  6. Una vez finalizado el paso anterior, prívese a los jóvenes de disfrutar del baño con la clara y firme indicación de que sólo lo harán bajo las indicaciones de los dos monitores encargados de la preparación del "Por Atlantis".

  7. Ejecución


  8. Trácese una línea aproximadamente recta paralela a la línea del mar, entre 10 y 15 metros de distancia al mismo. Utilícese dicha línea para ubicar tras ella al grupo de jóvenes, en adelante denominado "ejército".

  9. Hágase formar al ejército en musubi dachi, y realícese el saludo rei. Este paso, si bien no imprescindible, permite situar al ejército en un estado de escucha activa de cara al siguiente paso.

  10. Comiéncese una arenga con tintes militarizados al estilo salmantino sobre el honor de los Atlantes que conforman el ejército. El ejército, a su vez, responderá a las frases del vocal con el grito guerrero de "Aú, Aú, Aú".

  11. Una vez finalizada la arenga, tanto los monitores dirigentes como el ejército al completo deben correr desenfrenadamente hacia la costa al grito de "¡Por Atlantis!".


Muestra del resultado


Cortesía de Pili. Gracias, Pili :)



Un bonito recuerdo


Un bonito recuerdo de un campamento inolvidable. Gracias a todos por tiraros al agua (literal y metafóricamente). Gracias a todos.

El junio más largo



Yo gritando


¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrggggggggggggggggghhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!

Yo después de gritar


Pues eso, que ha sido horrible. Mi junio de este año. Mi primer exámen, el día 10, poco después de terminar las clases. Y luego, venga entregas y más entregas y cosas y más cosas.

Fui encadenando noches trasnochadas de programar hasta el alba y más allá hasta alterar mi ritmo biológico. Es curioso cuando tus padres se levantan para ir a trabajar, desayunan, se van a trabajar y tú sigues programando y/o documentando. Odio documentar, es importantísimo pero un coñazo. Cuando he terminado una entrega, es en plan de... "¡Pruébalo! ¡Funciona! ¿No te mola más si te lo cuento en vez de tener que escribírtelo todo? O directamente pregúntame las dudas....".

Y así pasaron mis días hasta el día 10 de Julio (sí, un mes completito) por la mañana, en el que sin haberme llegado a acostar terminé a las 10 y pico de la mañana la memoria de Geometría Computacional y luego terminé la maleta para marcharme de campamento a Atlantis 2009 (campamento de MarCha para chavales de 4º de la ESO).

Luego el 20 volví, y el 21 tuve que ir a la Facultad de Ciencias para entregar ese trabajo (si bien el resultado fue ampliamente satisfactorio) unas horas antes de marcharme otros diez días al curso de monitor de tiempo libre en Villamanín, momento en el cual dí por terminado mi Junio a día 21 de Julio. La vida es cruel.

Conclusiones


Mis hábitos organizativos y mi fuerza de voluntad se vuelven nulos aplicados a ciertas materias y aspectos de la vida. Y es que la técnica de ir tirando durante el año y dejar para el final lo que se pueda dejar para el final genera ciertos cúmulos insanos de trabajo ubicados alrededor del final de curso. Eso unido a algunas pifias derivadas de mi estado no-alerta o de la tensión de la época que hacen que tenga que presentarme en septiembre a un par de exámenes a los que no había planeado tener que presentarme. ¡Horror!.

Propósitos


Ah, sí, se me olvidaba. Para este curso sí que me organizo, blablablá-blablablá. Ah no, que no tengo asignaturas ni nada (cruzo dedos) porque sólo me queda el PFC (Proyecto Fin de Carrera) y 3,5 créditos de libre... ¡mola!

Se supone que ahora debería estar haciendo cosas de estudiar y eso (y alguna hago, hasta fui al centro de estudios esta tarde a pesar de la torrencial... llovizna), pero en realidad hago cosas como ésta:



Atlantis 09


Podría contar muchísimo de este Atlantis. Podría. Pero no lo haré. Por un lado, no quiero que esta entrada sea taaaaaan larga. Por otro, ya he tenido tiempo para reflexionar bastante sobre el tema, parte en persona con algunos de los participantes, parte por escrito en mi diario, etc.

Sólo decir que me encontré tremendamente agusto. Más tranquilo, más experto, más maduro, más cómodo. Me reafirmo en mi declaración: Cuando estoy en MarCha como monitor tengo la sensación de que ocupo el lugar que me corresponde. Y eso se encuentra en muy pocos sitios.

¡Buscad a Wally!



Curso de Monitores Villamanín 09


En diez días, se condensaron multitud de momentos tintados de sensaciones y emociones muy diferentes. Eso sí, la mayoría buenas. Una experiencia muy buena, la verdad. No a nivel formativo, que me llevo unas cuantas cosas muy concretitas (y si me sirven y las uso ya será mucho), sino más bien a nivel relacional. Lo que compartimos lo que estuvimos allí, o al menos lo que yo compartí con el grupo en general y con bastantes personas en particular, encuentro que fue valioso. Necesito ese tipo de cosas, ese tipo de ambientes, al menos de vez en cuando para sanearme mentalmente.

Momentos de mucho miedo...



¡Pero todo salió bien!



Ah, y ahora me queda la piquilla de la iniciación Zen. Pero eso sí que dará (espero) para otra entrada en sí misma.

Vuelta a casa


Del Diario de Adán:
"Volver a mi vida es difícil."

De alguna forma, mi verano se resume en un junio muy largo, dos "campamentos" MarCha y un septiembre muy largo. Pero bueno, creo que este agosto me dará para algo más que estudiar. Tengo muchas CEADs pendientes. Y como en septiembre no tengo clase después de los exámenes, pues algún viaje no se me escapará, digo yo :). Y tengo unos cuantos pendientes...

Nada más viajeros. Os deseo un agosto lleno de disfrute y provecho, que apenas está estrenado aún. Ahora mismo en Oviedo llovizna y el cielo está tremendamente gris. ¿Mañana me dejará salir a correr, haciendo un poco de bueno y pudiendo yo así comenzar una de mis muchas tareas pendientes? Ésta y otras preguntas hallarán respuesta en otro viaje...

Un saludo!
Adán.

PD: Do-It-Yourself



Gracias Chus y María por regalármelo, creo que incluso me compraré uno de 3x3x3 para poder llevarlo en el bolsillo (este es demasiado grande y quizá demasiado complejo de resolver... ya veremos!).

Barcelona, una vez más

"Ahora mismo termino de retocarlas desde Barcelona. Aquí hoy también llueve. ¿Y qué hago yo en Barcelona? Bueno, ésa... es otra historia :)"

Así me despedía en el post anterior -Lluvia-, dejando la puerta abierta para hablar en otra ocasión de mi última aventura.

No tenía muy claro si escribiría o no sobre mi viaje a Barcelona. Pensé en incluirlo como CEAD (incluso Superlayo me lo sugirió), pero luego lo descarté porque no me pareció que encajase exactamente en el perfil. Aunque buenamente podría haberlo hecho. El caso es que al final me he decidido a escribir. Porque tengo bastantes recuerdos importantes, y escribir sobre ellos es un buen modo de fijarlos y dejar testimonio. Comencemos pues, viajeros.



Por qué Barcelona


Todo comenzó con "Tres idiotas en Barcelona": El año pasado, en Semana Santa, tuve el honor de compartir unos cuantos días en Barcelona con dos compañeros de viaje de la más alta índole: Chus y Dani. Planeé el viaje a la ciudad para aprovechar y hacer una visita a Irene, una gallega a la que conocí en un campamento de MarCha. Me enamoré un poco de la ciudad, sus calles, su ambiente... y me quedé con ganas de volver aún a sabiendas de que aquéllos días fueron irrepetibles.

El caso es que durante una conversación telefónica surgió la idea de hacer el viaje durante el puente de mayo, como típico comentario que no se toma en serio al principio, pero luego pensé que son precisamente estas cosas impulsivas que no hago nunca de las que más disfruto cuando me atrevo a hacerlas. A los cuatro días de tomar la decisión, estaba en un tren nocturno rumbo a Barcelona.

Y mereció la pena.


Capítulo 1: El tren


La última vez que había visitado la ciudad, el viaje lo hice en avión. Me gusta el avión, de pequeño me parecía emocionante y divertido. Recuerdo con cariño la vez que mi abuelo me llevó a ver la cabina por dentro pidiendo permiso al piloto. Sin embargo, en esta ocasión la prontitud del viaje no aconsejaba una reserva aérea, así que escogí el tren.

Bien, el viaje en tren es una verdadera experiencia. Seis literas por departamento son cinco posibilidades de coincidir con alguien interesante cuando viajas solo. En la ida compartí "camarote" con una pareja joven que vivían en Gijón e iban a pasar unos días en un pueblo de los Pirineos con algunos amigos. Ella era de Jaén y él de Brasil, no recuerdo el nombre de ella pero él era "Vini" -transcrito como mejor sé-. Charlamos un rato en el vagón y luego compartimos más tiempo en la cafetería del tren mientras cenaba, eran muy agradables y sobre todo ella hablaba todo el rato.

Resulta que él era Ingeniero Civil en Brasil, pero aquí no le habían convalidado aún el título así que "trabajaba con la bicicleta" aunque no sé en qué. Y en agosto se iban a ir a vivir a Chicago porque a ella le habían dado una plaza de ayudante de profesor, según creí entender. Qué historias.

El deambular por los pasillos del tren buscando la cafetería o algún baño libre, cruzarme con los demás viajeros, ver pelis en el portátil, echarse en el saco usando como almohada la chaqueta... todo ello envuelto del constante traqueteo y algún ocasional vaivén sobre las vías, son cosas que hacen de viajar en tren algo muy divertido. Y mi aventura Barcelonesa no había hecho más que empezar.


Capítulo 2: Garrick


"DAVID GARRICK, un célebre comediante inglés del siglo XVIII al que, según cuenta la leyenda, estaba tan extraordinariamente dotado para la comedia, que los médicos recomendaban sus actuaciones como una especie de “remedio mágico” capaz de sanar cualquier penda del alma"

Además, Garrick da nombre a un espectáculo teatral de los geniales Tricicle.

Cuando Esther me dijo que el día anterior había ido a ver a Tricicle, casi me da un vuelco el corazón. Para un entusiasta y aficionado al teatro (a uno y otro lados del escenario), ver actuar a Tricicle en directo es casi un sueño. Así que, mientras la mayor parte de Barcelona estaba presa del hechizo futbolístico en aquél por lo visto épico Barça-Madrid, yo entraba al teatro, radiante de ilusión porque iba a ver a Tricicle.

Increíbles. Geniales en su significado más alto, porque son "Genios del humor". Cuando entré, estaba un tanto meditabundo después de dar un par de vueltas con mis preocupaciones por las Ramblas y Portal del Angel, pero desaparecieron por completo a los pocos segundos de empezar el espectáculo. No tengo palabras para explicarlo... no pude parar de reír de principio a fin. Un señor de la fila de delante me dijo al final que si me lo había pasado bien, más afirmando que preguntando. A mandíbula suelta, que forma de reírme.

Del diario de Adán:
"Haga lo que haga en la vida, sé que me estaré traicionando a mí mismo si no hago teatro."


Capítulo 3: Sitges o "Cinco minutos, caballero"


El domingo pasamos el día en la playa, en Sitges. Compramos unos bocatas en un bareto del pueblo de la que salíamos de la estación de trenes, bareto que por cierto olía un poco raro y en el que un camarero era especialmente borde, y nos dirigimos a la playa.

Si tenéis ocasión de visitar Sitges, es un lugar interesante. Para ser un destino playero probablemente muy turístico, no tiene la fisonomía de la playa que estoy acostumbrado a conocer: La primera línea está formada por edificios desiguales, de pequeño tamaño, de colores variados... en vez de altísimos hoteles grises como suele ocurrir. Tiene ese encanto mediterráneo.

Y además Sitges guarda un secreto oscuro. Extrañas e inexplicables anomalías espacio-temporales acontecen a los viajeros que se atreven a adentrarse en sus playas. O al menos eso me pasó a mí. Porque el recorrido Residencia-Sitges duró a la ida alrededor de una hora, y el recorrido Sitges-Residencia duró a la vuelta una hora y media. Y yo sólo contaba con una media hora de margen para llegar a la estación de Barcelona-Sants para coger el tren de vuelta a Oviedo.

Madre mía, qué carreras por Barcelona, volando con las maletas de metro en metro, metro que además estaba en obras con lo que el trayecto incluyó un largo transbordo urbano. Total, que mi tren salía a las 22:00 y a menos cinco yo aún el metro y faltaba alguna parada. No volví a mirar el reloj por si acaso. Lo peor es estar sentado en el vagón de metro sabiendo que no puedes hacer nada por acelerar las cosas. Llegué a Sants muy, muy, muy nervioso, corriendo a ver las pantallas de "Salidas" para localizar el andén de mi tren. El primer tren que aparecía salía a las 22:04. Oh-oh. Llego a donde tenía que presentar el billete, el cual tardo un rato en sacar de nervioso que estaba: "¿El tren para Oviedo ha salido ya?".

"¿Oviedo? El tren ya salió." -señala su reloj- "Cinco minutos, caballero".


24 horas de regalo


-Nota para el lector: Han transcurrido varias semanas desde que escribí todo lo anterior hasta que me dispongo a proseguir con estas líneas-

Es difícil describir cómo me sentí. Durante el trayecto a la estación había imaginado esa posibilidad, tratando de borrarla de mi mente para concentrar mi energía positiva en un alarde de optimismo con repercusiones kármicas a mi favor. Como habréis comprobado, no funcionó.

Así que me sentí mal por haber perdido el tren, y hasta unas horas después no se me quitó esa sensación. Sólo se fue cuando hubo pasado un rato desde que llegué a la habitación que consiguieron dejarme (id est, me colaron de mala manera en una habitación de una residencia que no pienso nombrar aquí). La noche fue genial, juegos al estilo campamento en una habitación (aprendí uno nuevo muy interesante, "Psiquiatría"), conocer gente nueva, yo pasándomelo como un enano...

Y el día siguiente también estuvo muy bien. Desayunar tranquilamente, tener un momentito tranquilo a solas al sol, y por la tarde Más tiempo para recorrer las calles y despedirme del Barrio Gótico, Portal del Angel, las Ramblas... verdaderamente lo disfruté.


En resumidas cuentas


Hice un viaje loco de forma impulsiva, pasé unos días muy bonitos conociendo un poco más una ciudad, vi a Tricicle en directo y conseguí sus autógrafos, reafirmé mi devoción al arte teatral, perdí un tren y me recuperé del "trauma"... genial.


Lamento tardar tanto en escribir esto, y tanto en finalizarlo y publicarlo. He estado muy de-bloggeado estos días, pero me lo tomo con calma. Os dejo con una frase que encontré en un juguete de un puestecillo de Portal del Angel...

"Como no sabía que era imposible, lo consiguió"

Un saludo, y hasta otro viaje!
Adán.